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Nazis de traje y corbata
Nicolas Klotz reflexiona en su última y esperada película "La cuestión humana" sobre la humanidad, esa cosa que en la actualidad, la sociedad en general y el mundo laboral en particular, exigen dejar colgada en la entrada en un perchero junto a la moral.
Para ello Klotz enfrenta el trabajo del psicólogo del departamento de recursos humanos de una gran empresa con el proceso de exterminio ejecutado por el nazismo. Lo que a priori se presenta como una comparación absurda y desmesurada acaba por mostrar unas analogías dolorosamente preocupantes.
Al contrario de la mayoría de las películas que tratan sobre la deshumanización de la sociedad, ésta resulta original e interesante. En las otras, el drama tiene lugar con la pérdida de esa humanidad, pero en esta ocasión el conflicto en los personajes surge al caer en la cuenta de que carecen de ella. Hasta este momento, han sido capaces de llevar su vida con total normalidad, como si tan solo siguieran una guía de bolsillo para la supervivencia en la sociedad cuya única regla fuera sepultar lo que tenemos, o deberíamos tener, de humanos.
No obstante, el envoltorio en el que se presenta sí es bastante más típico y, posiblemente, menos conseguido. La narración no es completamente lineal, al igual que la especie de investigación que lleva a cabo el psicólogo durante la película. Estos saltos o recodos de la historia parecen más caprichosos o aleatorios que necesarios, ya sea por liosos en el caso de que en su defecto se hubiera elegido una narración más clásica o aislados, e inconexos si se persiguiera una narración más moderna –o post-moderna-, quedando en un incómodo medio camino entre ambas opciones.
Por otro lado, las imágenes de alienación son tan necesarias para la historia como sobadas, recurriendo a la enésima escena de discoteca con luces estroboscópicas. Por el contrario, aunque la fría y dura fotografía ya está vista, resulta convincente.
El resultado fluctúa entre la interesante idea central y la brillante comparación holocausto-mundo laboral, los defectos y carencias formales que lastran el resultado final, quedándose éste en interesante intento, pero posiblemente fallido.
Pd: Posdata innecesaria en homenaje a Mathieu Amalric, protagonista de la película y grandísimo actor.
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