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El mundo entero esperaba un día como este. Los Simpson, esos vecinos amarillos que desde hace más de una década nos abren el apetito de dos a tres, han pasado a la gran pantalla. Sin duda apasionará y decepcionará. Había muchos motivos para hacer esta película y no pocos para no hacerla pero, tras veinte años, Matt Groening ha encontrado la historia que quería llevar al cine.
Yo me declaro fan incondicional de Homer Simpson, filósofo moderno y ejemplo de todo lo bueno y malo que reside en las sociedades modernas. Toda su filosofía se encierra en aquel “El alcohol, causa y solución de todos los problemas de la vida”.
La universalidad de Springfield es incuestionable, se ha convertido en tema de conversación con vecinos de cualquier país, es como el fútbol o el tiempo, un lugar común sobre el cual entablar una buena conversación.
De la película ya hablaré. Habrá que verla primero. Hoy sólo quería hacer apología del Homerismo. De ese borracho, gordo, bobo y calvo que me ha hecho reír desde que era niño y La2 los ponía en horario de noche.Primero me cautivó Bart, me identificaba con él, pero con el paso de los años, la actitud irreverente, absurda y despreocupada de Homer me atrapó.
He pasado horas y horas de mi vida viendo los Simpson. Muchos de mis comentarios empiezan con un “esto es como en aquel episodio de los Simpson…” y no han sido pocas las ocasiones en la que me hubiera gustado ser como Homer. Es el antihéroe de la televisión, un personaje que a pesar de hacerlo todo mal, sigue teniendo un imán que atrapa: carisma.
La necesidad de la película es nula y las dudas muchas. Sacarnos del formato veinte minutos para meternos en una trama única y más larga y por eso corre cierto riesgo. Pero yo tengo plena confianza en los genios creadores. Han aguantado veinte años de presiones para hacer la película y la hacen ahora. Por dinero no es, para ampliar popularidad tampoco, tal vez, sólo pensaron que había llegado al momento.
Yo soy algo reacio a ir al cine, me siento bastante más cómodo en casa, desde que pillaron la TV nueva el mundo es distinto, pero voy a ir al cine a ver a Los Simpson, iría aunque la entrada costase 20€, iría costase lo que costase, iré, voy. Porque esos tipos llevan veinte años haciéndome feliz gratis, nunca les compré nada, nunca les di nada, y aunque “The Movie” fuese lo peor de la historia les seguiría estando agradecido.
Una lástima el fallecimiento en 2000 de Carlos Revilla, la voz de Homer y premiado en varias ocasiones como mejor doblador de Europa, para muchos Homer no ha vuelto a ser el mismo.
Así que aquí estoy, aburrido en el trabajo mirando la hora y la cartelera y esperando esa sintonía de toda la vida; “Marge tráeme mi gorra de ver la tele, una caja de cervezas y no me molestéis que tengo que pensar”
Algunas frases míticas de Homer:
“Tendrá todo el dinero del mundo... pero habrá algo que jamás podrá comprar.... un dinosaurio”
Bart: “Estamos organizando excursiones para padres e hijos”
Homer: “Je je...Tú no tienes hijos”
“No es por ofender Apu, pero cuando repartieron las religiones tu debía estar haciendo pis...”
Lisa: “¿a quien puede gustarle ponerse unas mayas ajustadas y que les griten?”
Homer: “pues.... a las furcias y a Spiderman”
“Intentar algo es el primer paso hacia el fracaso”
“Todos los matrimonios se hunden menos el nuestro, Marge. El problema es la comunicación...Demasiada comunicación”.
“Sr. Smithers... no entiendo 1997 de mis 2000 nuevas tareas...”
Repartidor: “Tenga,aquí tiene su elefante...”
Homer: “¿Y las llaves?”
"Crearé la mascota perfecta, lista como un perro y fiel como un gato" (y mete el gato y el perro en un saco)”
“Yo no soy una persona que se impresiona fácilmente: ¡Mira, un coche azul!
“La vida es una aplastante derrota tras otra hasta que acabas deseando que se muera Flanders."
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