| Escrito por Beatriz Cebas,
on 12-03-2008 10:54
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Publicado el : , cine |
Vuelve el mejor Loach
Ken Loach y Paul Laverty han vuelto a la gran pantalla. Después de la película de tintes históricos El viento que agita la cebada (2006), director y guionista vuelven a la carga con un tema actual: las empresas de trabajo temporal que trafican con inmigrantes.
En un mundo libre recupera la mejor época del director británico, aquella en la que junto a su guionista fetiche, metía el dedo en la llaga en temas tan espinosos como la inmigración (La canción de Carla o Pan y rosas), los barrios marginales del norte de Inglaterra (Sweet Sixteen o Lloviendo piedras) o incluso la Guerra Civil española (Tierra y Libertad).
Aunque En mundo libre lleve el sello 100% Loach, lo cierto es que este filme presenta una novedad. No trata el tema de las empresas de trabajo temporal desde el punto de vista del inmigrante explotado y estafado, sino que la protagonista de la historia, es una madre soltera británica que después de ser despedida de su trabajo, ve como única solución de éxito crear su propia empresa de trabajo temporal junto con su compañera de piso. Angie, espectacularmente interpretada por Kierston Wareing, y Rose, son las dueñas de esta empresa. En un principio no dudan en hacerlo todo de manera legal, pero se dan cuenta que para triunfar en el sistema, no tienen más remedio que incumplir las normas y dejarse llevar por el espíritu empresarial y el afán de riqueza. Esto les hace perder los escrúpulos iniciales, que en un principio parecen más latentes en Rose, pero que a medida que avanza la historia nos damos cuenta de cómo los llega a perder por completo al sugerir a Angie crear otro negocio paralelo: alquilar casas a estos inmigrantes de manera que vivan hacinados y ellas reciban un alto alquiler por estos servicios. Pero el afán por meterse en un método de trabajo que a pesar de ser ilegal está a la orden del día, acaba rompiendo la relación de Angie y Rose, además de despertar la vergüenza de su padre, quien precisamente se ocupa de cuidar de su hijo.
Sin embargo, esta película no habla de "buenos" y "malos", lo cierto es que el personaje de Angie ha sido elaborado de tal manera que el espectador vea a esta treinteañera como una víctima de la sociedad actual en la que vivimos, en donde cada vez hay más workaholisc (adictos al trabajo) que descuidan su vida familiar y personal. La fuerte personalidad de Angie y su físico le ayudan a meterse en este mundo, principalmente gobernado por hombres, pero también dejan de manifiesto las contradicciones de esta madre que descuida la educación de su hijo pero que a la vez espera que con el dinero que está ganando mandarlo a una buena escuela, que siente lástima por una familia de inmigrantes que malviven en un almacén abandonado y les deja pasar la noche en su casa pero que a su vez llama a las autoridades para que desalojen el camping de caravanas donde viven decenas de sin papeles para que se puedan alojar ahí los trabajadores ilegales que ella misma ha contratado como mano de obra barata para las fábricas inglesas.
En esta película se ve cómo todo el mundo puede caer en la trampa y cómo todos somos parte de esta sociedad en la que la ilegalidad y el maltrato al maltrato al prójimo están a la orden del día. En un mundo libre nos hace reflexionar sobre este hecho tan actual y sobre qué podemos hacer para quitarnos la venda, sin que por ello ésta sea una película aleccionadora, sino más bien un trabajo necesario que nos devuelve al mejor Loach a la gran pantalla. Bienvenido maestro.
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