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La última película de Isabel Coixet, Mapa de los sonidos de Tokyo, no ha recibido muy buenas críticas en nuestro país. A pesar de ello, yo rompo una lanza a favor de la directora catalana y afirmo que ésta es una de las mejores producciones españolas del año. La belleza visual de esta cinta bien merece una visita al cine más cercano (como siempre, se recomienda la versión original para no perderse escenas como las de Sergi López hablando en japonés).
Las calles de Tokio, sus hoteles temáticos, el mercado del pescado, la gran interpretación de Rinko Kikuchi cuyo talento fue descubierto a nivel global gracias a Babel, y la bonita historia de amor/sexo que comparte con Sergi López.
Todo esto es la base de Mapa de los sonidos de Tokio, una película con sello propio dirigida a un público muy específico. Si no eres fan de Coixet, difícilmente te cautivará esta cinta, si tienes simpatía por su peculiar forma de hacer cine, entonces como a servidora, te emocionará y te hará volar hacia la capital nipona de una manera bella y onírica acompañada de una excelente banda sonora.
Pero no todo es perfecto en esta cinta. Ciertamente, existen momentos donde el guión flaquea, como la voz en off que narra la historia de la protagonista, o esa aparente falta de química entre los dos amantes. A pesar de todo, la excelente fotografía con que la historia está retratada salva estos puntos negros de la historia.
He de reconocer, y aunque no lo parezca a juzgar por las alabanzas que proporciono a la cinta, que no soy una gran admiradora de todos los trabajos de Coixet. De hecho, algunas películas como La vida secreta de las palabras, han llegado incluso a aburrirme (por fortuna las interpretaciones de Tim Robbins y la gran Sarah Polley me salvaron de hacerle una crítica feroz). Éste no es el caso de Mapa de los sonidos de Tokio, una película castigada por la crítica de nuestro país pero que tanto a mí como un determinado tipo de público, ha sabido transmitir y emocionar.
Opiniones a parte, lo cierto es que la directora ha sabido demostrar una vez más que tiene talento, que sabe rodar escenas que rozan la maestría, y que gracias a su originalidad su trabajo ha traspasado fronteras. Por todo ello, mi reconocimiento y respeto hacia una profesional que con su último trabajo me ha sabido cautivar del todo.
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