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Muere la voz más popular del siglo XX
Eran las 23:55 de la noche del jueves, estaba de cañas y me llegó un mensaje de un amigo que me informaba de la noticia y advertía "y no es coña". Poco después, a las 00:28, me llega otro mensaje: "L.A. Times confirma..." Sin duda era cierto, pero yo no me lo acababa de creer, parecía como si el alcohol disfrazara la veracidad de la noticia en una broma nocturna.
Pero los efectos de la
noche también nos abandonan y por la mañana acabas viendo la realidad
con toda su crudeza. Ya no había lugar a las especulaciones,
esperanzas, o deseadas falsas alarmas. Efectivamente, el Rey del
Pop dejaba libre su trono: Michael Jackson había muerto.
Son muchas las cosas que se pueden decir sobre este gran artista: sus inicios con sus hermanos (esas míticas canciones de la Motown) marcados por la convivencia con su padre violento, su consagración consiguiendo ser el artista que más discos ha vendido en la historia de la música, sus excesos, las polémcas sobre su cambio de color de piel, su pasión por los niños, sus grandes espectáculos, esos bailes tan míticos, el video clip de Thriller, la boda mediática (y poco probable) con la hija de Elvis.
Michael supo lo que es llegar a los más alto, pero también experimentó la caída a los infiernos. Los 50 conciertos planeados para Londres se postulaban como su renacer, su vuelta a los escenarios por la puerta grande, un regalo para los fans que tanto esperaban este momento. Pero no ha podido ser así, Michael se ha ido en la que probablemente sea su peor época tanto en los profesional como en lo personal. Se ha ido sin gloria, pero con mucha pena por parte de todos aquellos que en algún momento disfrutamos de us música. Independientemente de gustos musicales, su talento era indiscutible y su nombre siempre será asociado a la cultura popular colectiva del siglo XX.
Ya nadie podrá llevar castellanos con calcetines blancos sin que parezca estúpido, ya nadie llevará un guante de diamantes en una mano y la otra desnuda, ya nadie llevará esas chaquetas con adornos de oro de dos metros... ¿Quién podrá convertir lo negro en blanco de verdad? ¿Quién podrá subirse a un coche después de un juicio de abusos sexuales y ponerse a bailar delante de los fans sin que se echen encima para matarle? ¡Michael era muy grande! ¿Por qué nos has hecho esto? Ya nunca podré asistir a ese concierto que esperaba se sucediese tras los conciertos de Londres. Nos lo merecíamos, pero ya nunca podrá ser.
Descansa en paz Michael, nos has dejado un vacío y todos tus seguidores te lo reprochamos. A pesar de todo te doy mi palabra de que haré una peregrinación a Neverland.
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