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Amy Winehouse confirma su liderazgo como nueva diva del pop |
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Escrito por Beatriz Cebas
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martes, 12 de febrero de 2008 |
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Ni uno ni dos. Cinco fueron los Grammys que Amy Winehouse ha conseguido llevarse para casa en la 50 edición de los premios más importantes de la industria de la música. A pesar de no poder recogerlos personalmente -sus problemas con las drogas hicieron que las autoridades norteamericanas no le concedieran el visado necesario para entrar en EEUU- Amy se mostró muy emocionada vía satélite desde su Londres natal donde dedicó sus premios a sus padres y a su marido, actualmente en la cárcel.
Para su actuación, la cantante se mostró fiel a su imagen, producto del marketing musical, de exagerada raya negra en los ojos y moño imposible. Amy interpretó sus dos éxitos más radiados: You Know I´m Not Good y Rehab.
La delgadísima Amy –sin duda los excesos pasan factura- consiguió llevarse cinco de los seis premios de la Academia de la Música Norteamericana a los que optaba: Mejor Canción del Año por la más que conocida Rehab, Mejor Artista Revelación, Mejor Disco Pop Vocal y Mejor Intérprete Pop Vocal. Solamente se le escapó el premio al Mejor Disco del Año, que finalmente se lo llevó River: The Joni Letters de Herbie Hancock.
Sin duda la nueva niña mala del rock ha sido la gran vencedora, y es que su disco "Back to Black" (algo así como Vuelta a lo Negro, toda una declaración de intenciones respecto a lo musical) lo merece. Una voz que se cree lo que está cantando y que convence, con unas letras muy personales y una música que viaja varias décadas en el tiempo. Y precisamente este tiempo es el que demostrará si la niña Amy logra sobrevivir a la presión de los medios de comunicación y el consumo de drogas o si por el contrario, morirá de gloria y fama.
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