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La noche del viernes 9 de mayo, pudimos asistir en el Moby Dick Club al concierto de Fidel Nadal, ex Todos Tus Muertos. El argentino se presentó con una banda que ejerció con dignidad el acompañamiento de una figura que reúne características de energía positiva, humor y locura como para poner a saltar y a brincar a un público que, poco a poco, fue entrando en el show personal del músico hasta estallar y hacer de la sala un kilombo.
Para los que no lo sepan o no hayan tenido la oportunidad de acercarse a la figura de Fidel Nadal, hay que destacar que es un veterano de la escena musical. Este argentino de nacimiento es descendiente de esclavos angoleños y se inició en la música durante la mitad de la década de los 80 con uno de los grupos más selectos e influyentes tanto de la escena argentina como internacional: Todos Tus Muertos. Con esta banda giró por todo el planeta. Más tarde formó parte de Lumumba, para centrarse posteriormente en su carrera artística personal. El reggae fue su principal influencia musical que más tarde se vería reflejada en su personal sonido donde conjuga estilos como Roots Reggae, Reggae, Reggae/Caribbean o el Ragga.
El concierto del Moby Dick fue el reflejo de esta variedad de estilos y el testigo de la huella de un artista con tablas, de esos que disfruta y se crece en el escenario. Un concierto de Fidel Nadal no se entiende sin conexión con el público, al cual lo hace partícipe y lo pone a saltar sin mediar excusas. Y es que con Fidel lo de predicar con el ejemplo es como para no intentar hacerlo en tu casa, porque el amigo no para de hacer ejercicios gimnásticos y casi acrobáticos, mientras juega con los ritmos y las habilidades léxicas a la hora de utilizar la voz como un instrumento más de la banda.
Se agradece que haya un personaje con una capacidad de provocación como esta en la escena. Un concierto de Fidel Nadal es algo más que música. Hablamos de actitud, de gestos y de continuos movimientos sin tregua. Estas características hacen que puede girar por países con los que no comparte idioma transmitiendo lo mismo que en los de habla hispana. El del viernes fue del tipo de conciertos que van de menos a más. El público no hacía más que pedir más fiesta y diversión. Para los allí presentes se pararon los relojes y nos rendimos a la evidencia.
El concierto venía con la premisa de presentar su último trabajo "Emocionado" (2008). Hay que decir que el directo derrocha mucha más energía que el trabajo de estudio, donde se da un valor añadido a las temperaturas templadas del reggae más clásico que consigue romper a base de baile de estilos. En definitiva ese es Fidel Nadal. Un artista con un proyecto muy definido o un showman inclasificable, en esa ambigüedad se mueve con mucha clase. Desde la redacción del +quetrapo recomendamos la fiesta del directo de este argentino, del cual es muy fácil quedar atrapado en su particular red musical.
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