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Después de las grandes actuaciones del primer día del Festival de The Sunday Drivers y Deluxe, el segundo día del Sonorama trajo consigo unas cuantas sorpresas agradables subiendo el notablemente el listón del primer día. No sólo se notó en la calidad de las bandas que se iban alternando entre los dos escenarios, sino también por el número de público, que en esta segunda jornada incrementó notablemente, sin que por ello se vivieron agovios típicos de grandes festivales.
Mis conciertos del sábado: Nacha Pop, Second y The Divine Comedy
El segundo día de festival lo comencé perdiéndome la actuación de La habitación roja. Otra vez será… Por eso para mi los conciertos del sábado empezó con Nacha Pop. La banda clásica de La Movida ochentera ganó fuerza a medida que avanzaba su actuación ofreciendo clásico tras clásico a un público que disfrutó de lo lindo. El lado más rockero de Nacho se compaginó perfectamente con el lirismo de Antonio. Sin duda, la mezcla que en su día funcionó, hoy sigue en plena forma y aunque eran muchas las voces que decían que este regreso sólo se hacía para ganar dinero, el caso es que se pudo ver que la banda lo estaba pasando bien en el escenario, y de ahí que el ambiente entre el público fuera tan bueno. Fue un placer poder disfrutar de ese recital de clásicos como Relojes en la oscuridad o Vístete que sin duda harían viajar a la juventud a muchos de los allí presentes, al igual que a nosotros, los que no pudimos disfrutar de la Movida, nos hicieron disfrutar de buenas canciones de rock and roll a la madrileña.
Me gustó especialmente la versión de Una décima de segundo que comenzó lenta, tal y como es en su versión original, y cobró fuerza con una guitarra y una batería más contundente de lo habitual. Muy buena. La chica de ayer se hizo esperar hasta el final (fueron la única banda que ofreció bises) recuperando este gran clásico de la música en castellano. Fue un placer ver que Antonio Vega está visiblemente más mejorado de lo que estaba anteriormente y que aún puede seguir haciendo rock y llenando recintos.
La banda murciana Second fue toda una revelación para mí. Ya había escuchado alguno de sus temas pero apenas sabía nada de su directo (de nuevo ésta fue una actuación corta debido al escenario donde tocaban). Me sorprendió gratamente este grupo de influencias británicas que sin duda está despuntando dentro del mercado musical por motivos justificados. Me gustó especialmente la manera en que acabaron su actuación, con un London Calling de The Clash muy logrado. La banda, liderada por la voz de José Ángel Frutos, tocó practicamente todos las canciones de su último trabajo "Invisible", donde hay temas compuestos en inglés y español como Fortune Day o Her Diary y Horas de humo.
Después de la grata sorpresa de la noche me dejé envolver por el pop elegante de los irlandeses The Divine Comedy. Comenzaron su actuación con algunos temas de "Victory For The Comic Muse", como Diva Lady o To Die a Virgin para continuar con Mother Dear (si es que ya lo dicen ellos, ¡hay que cuidar a las madres!), entre otras. La banda de Neil Hannon supo estar a la altura ofreciendo un sonido envolvente de violín y voz quebrada. Grupo a tener en cuenta, sí señor.
Esta misma noche también tocó Fangoria (hay que reconocer que la música de "petardeo" de Alaska y compañía es bastante divertida). Los temas de Alaska me hicieron bailar un rato antes de dar por finalizada esta X edición del Sonorama.
Durante todo el festival se había anunciado una sorpresa y por fin después de la actuación de Fangoria pudimos averiguar de qué se trataba: de una actuación sorpresa. En concreto fueron las Nancys Rubias, un grupo al que no pagaría jamás por ver pero que, para qué negarlo, allí me hicieron reír. El cantante (que además de hacer playback y ser marido de Alaska) me recordó inevitablemente al líder de The Darkness en cuanto a la estética de pantalones de pantalones ajustados de cuero, pelo largo y voz de falsete. Con temas como Maquíllate el Sonorama se despidió con fuegos artificiales y confeti dorado. ¡Hasta el año que viene!
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