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Escocia ha dado muchos y muy buenos grupos. Entre los más recientes cabe destacar Franz Ferdinand y Glasvegas. Las similitudes entre las citadas bandas son muchas: ambas proceden de Glasgow, se fundaron en el 2001, han tenido un primer single que se ha colado en los primeros puestos de ventas de su Reino Unido natal, han compartido productor (Rick Costey), y forman parte de la nueva escena musical británica.
Con reminiscencias de grupos míticos como The Cure o The Smith, Glasvegas sigue la estela de Frand Ferdinand cuatro años más tarde de que la banda liderada por Alex Kapranos se diera a conocer a nivel internacional con su primer disco homónimo (2004) y su single "Take Me Out", himno del indie más comercial.
Sin embargo, la banda de James Allan (voz y guitarra rítmica), su primo Rab Allan (guitarra solita y coros), Paul Donoghue (bajo y coros), y Caroline McKay (batería) se desmarca de Franz Ferdinand en cuanto a lo que letras y estética se refiere. Los chicos de Glasvegas recrean un ambiente mucho más oscuro, casi hipnótico, que recuerda a la banda norteamericana de sonido más británico del momento: Interpol. Les ha costado siete años sacar a la luz su primer disco de estudio, pero el pasado 8 de octubre por fin se puso a la venta con la rotunda "Geraldine" como primer single.
Pero que los lectores no se piensen que los de Glasgow se han pasado este tiempo de brazos cruzados esperando a que la fama llamara a su puerta. Hace un año, sacaron a la luz "Daddy’s Gone", un tema que una vez escuchado permanece en la cabeza, y eso no sólo le ha pasado a una servidora, si no a los críticos y público británico en general. La contundencia de su melodía llevó a la banda a firmar un contrato discográfico con Columbia, donde se germinó "Glasvegas" en el mítico Brooklyn Recording Studios de Nueva York.
Aunque se trata de una banda nueva, especialmente para los oídos españoles, a algunos ya les sonará Glasvegas por su participación en la pasada edición del Summercase. No sabemos cuándo volverán a pasearse por nuestro país, y si tendremos que esperar a la época de festivales para volver a verlos sobre un escenario. Mientras tanto, nos queda el consuelo de poder disfrutar de esas guitarras pesadas que nos trasladas a esa especie de mundo soñado donde el pasado y el futuro se mezclan. Como curiosidad: su tema "Stabbed" incorpora la "Sonata para piano nº 14" de Beethoven. Que cada cual juzgue el resultado una vez escuchada la canción.
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