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Una resistencia 100% recomendable
El pasado martes 24 de noviembre, el Palau Sant Jordi (Barcelona) vivió una verdadera "hysteria" con el primer concierto de Muse en España, dentro de la gira "The Resistance Tour". Tras la polémica que supuso el cambio de fecha –incluso el baterista Dominic Howard e disculpó diciendo que ellos no tenían la culpa del cambio por el "maldito" tenis-, la banda británica demostró por qué su directo es uno de los mejores de la actualidad.
Los escoceses Biffy Clyro calentaron el ambiente antes de la salida a escena de Muse. La banda nos sorprendió a los presentes con una descarga de energía, contundencia y fuerza aunque los fallos de sonido deslucieron su directo. Acto seguido, les tocó el turno a Muse que decidieron abrir el concierto con una escena dramática que desató la locura entre los fans de Palau. La escenografía consistió en tres enerotes edificios abiertos por el centro, en los cuales estaban los integrantes del grupo. Junto a esta espectacular presentación, sonaron los acordes de Uprising, uno de los temas más potentes de su último trabajo, "The Resistance". El magnetismo de la música se fundió con la indumentaria psicodélica del cantante, Mathew Bellamy, creando un ambiente de lo más propicio para el espectáculo que aún nos quedaba por ver.
A este tema le siguieron otras grandes composiciones de "The Resistance". Entre ellos, cabe destacar United States of Eurasia en el que Bellamy dejó la guitarra a un lado para ponerse en frente del piano y demostrar su gran versatilidad como multiinstrumentista. Todo esto sin olvidar el gran recital de voz que nos ofreció. Tampoco faltaron temas ya clásicos de la banda como Supermassive Black Hole, Hysteria -al que le siguió un solo de batería y bajo con plataforma giratoria incluida-, Time is Running Out o Starlight. Precisamente este tema fue uno de los pocos en los que Bellamy interactuó con el público, animando a que éste le siguiera el ritmo con palmas. Para los bises, Muse se dejaron la esperadísima Knights of Cydonia, que abrió con una introducción-homenaje a Ennio Morricone a base de harmónica.
En definitiva, éste fue un concierto más que recomendable, técnicamente impecable y con una puesta en escena memorable. No obstante, como punto negativo me atrevería a decir que la banda se mostró un poco lejana del público, lo cual en mi opinión, ensombreció el espectáculo. A pesar de esto, ir a un concierto de Muse es valor seguro de buena música en directo y de espectáculo en mayúsculas. Por todo ello: ¡Larga vida a la Resistencia!
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