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Schwarz auf Weiss (Negro sobre blanco) es un curioso montaje de teatro musical del director y compositor alemán Heiner Goebbels interpretado por una de las orquestas de música moderna más importantes de la escena actual, la también alemana Ensemble Modern. Es imposible asistir a este espectáculo -que tuvo lugar del 2 al 4 de noviembre en las Naves del Español del Matadero de Madrid- y quedarse indiferente ante esta original propuesta, que forma parte del Festival de Otoño de Madrid.
La idea de Negro sobre blanco surge del relato de Edgar Allan Poe, "Sombra", en el que los supervivientes de una catástrofe hacen una fiesta para celebrar que todavía están vivos. En medios de su alegría, se les aparece una sombra. Para Goebbels, ésta "es la voz de todos los que han desaparecido. Es una metáfora sobre el arte, la voz de la sombra es la voz de la literatura, cuya misión no es ser original, sino crear un recuerdo". De hecho, para dar más dramatismo al texto, parte de éste está leído y reproducido por grabación por Heiner Müller, el dramaturgo alemán desaparecido poco antes del estreno de la obra en 1995 a quien el director quiso rendir homenaje. También se interpretan fragmentos de textos de Maurice Blanchot y T.S. Elliot.
Los 18 músicos del Ensemble Modern ejercen como tal a la vez que son actores, que sus figuras se intercalan con la luz, los espacios y los sonidos de cuerda y elementos electrónicos, que interactúan con pelotas de tenis, un gran tambor, fichas de damas o una tetera, por citar algunos de los elementos usados durante la actuación teatromusical. Sin duda, el montaje de Negro sobre blanco sorprende. Se pasa de la instalación al concierto, del concierto al teatro y del teatro al relato sin tener que ser precisamente éste su orden. Para su director, la forma de enfocar este montaje quiere representa "el protagonismo colectivo, la ausencia y la reflexión sobre el arte y su responsabilidad ante la sociedad".
La obra usa varios idiomas: alemán, francés e inglés, que a su vez se traducen simultáneamente al español (aunque hay que destacar que esto no sucedía cuando el idioma era el inglés, lo cual dificulta el entendimiento de la obra en sí para aquellos que desconocen este idioma), aportando una gran fuerza evocadora a este espectáculo clave para entender la vanguardia del siglo XX.
Durante sus once años de vida, Negro sobre blanco ha recorrido el mundo y se ha estrenado en más de 60 ciudades. Su aportación al teatro musical le ha hecho ganar premios de diversa índole, además de desatar los aplausos más enérgicos del público, que suele hacer colgar en el cartel de "No hay entradas" en cualquiera de los teatros en que se representa la obra.
© Wonge Bergmann / Dominik Buschardt / Barbara Fahle / Jo Röttger – for AVENTIS FOUNDATION / Michael Löwa
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