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La brillante ceguera de Meirelles y Saramago
Fernando Meirelles, director de "Ciudad de Dios" y del que no veíamos una película desde "El jardinero fiel" se lanza a adaptar el libro de Saramago "Ensayo sobre la ceguera". Reconozco no haberlo leído la obra, pero siempre he tenido la extraña idea de que para valorar una película hay que basarse en su metraje, que es bueno o malo independientemente de donde venga.
Valga como prueba el hecho de que "2001: Una odisea en el espacio" saliera de un libro mediocre, o que las buenas adaptaciones de Shakespeare a cargo de Kenneth Branagh no alcanzaran la categoría de obras maestras. Por ello, sin haberme leído una línea del texto de Saramago, puedo asegurar que "Blindness" (que en España se ha titulado como A ciegas) es una buena película. Que sea una mejor o peor adaptación, ni lo sé ni me importa. Gracias a dios Kubrick no hizo una gran adaptación con 2001.
"Blindness" es una metáfora literal. La humanidad se ha quedado ciega. La gente, debido a una enfermedad desconocida, contagiosa y aparentemente carente de motivo comienza a perder la vista, y el gobierno decide recluir a los afectados en hospitales, abandonándolos a su suerte suministrándoles únicamente cantidades muy restringidas de alimentos. A partir de ahí surge el inevitable conflicto carcelario por los víveres y el dominio del hospital como demostración de lo ciega que sigue estando la humanidad aún cuando ya no puede ver.
La película funciona a todos los niveles, tanto como cinta carcelaria y thriller sobre una enfermedad conocida, como a nivel metafórico y figurado. Funciona con una muy conseguido retorno a la luz en la que se invita al espectador a volver a contemplar con nuevos ojos todo lo que, día a día, tan solo vemos.
Merece una especial mención la excelente fotografía del uruguayo César Charlone, inseparable colaborador de Meirelles, que se ha servido de una profusión de tonos escasamente saturados. Éstos armonizan con un blanco que, con originalidad, ha sido el elegido para representar la ceguera, y que además fluctúa con elegancia y facilidad entre lo onírico, lo opresivo y lo esperanzador.
El buen trabajo actoral está encabezado por Julianne Moore y cuenta, entre otros, con un convincente Gael García Bernal, al que se agradece ver fuera de papeles de buen chico. Otros de los actores a destacar son Mark Ruffalo, al que no veía desde la grandísima "Zodiac", y Danny Glover, al que cada vez que veo en pantalla no puedo evitar esperar la aparición de Mel Gibson dispuesto a contar chistes y soltar mamporros.
"Blindness" confirma a Meirelles como uno de los directores más interesantes de la actualidad y profundiza en la variedad de géneros de su aún breve filmografía. Pese a esta diversidad su sello y estilo es plenamente reconocible, sabiendo emplear en cada momento el ritmo narrativo adecuado a cada historia ("El Jardinero fiel" y "Ciudad de Dios" son un claro ejemplo de las semejanzas entre huevo y castaña). Su claridad de planteamiento y sus ideas visuales están al servicio de un discurso claro y bien definido del que "Blindness" es buen ejemplo.
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