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Escrito por Fernando Martín
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miércoles, 04 de julio de 2007 |
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La sencillez en ocasiones se torna mágica. Es más, si una idea directa se combina con la visión de los ojos de un niño en un tira cómica, ésta puede convertirse en un boom mundial. Éste es el caso de Calvin y Hobbes.
Su creador, Bill Watterson, dio de lleno en el clavo produciendo un tebeo para todos los públicos. Las historias de Calvin y Hobbes gustan tanto a adultos, a quienes va dirigido, como a niños, quienes se sienten identificados con los protagonistas de las historiertas. Calvin es un niño de aproximadamente seis años que pasa sus horas junto a su mejor amigo y compañero de aventuras Hobbes, un tigre de peluche que cobra vida en su cabeza.
Las tiras de Calvin y Hobbes muestran una visión especial de la vida, de lo cotidiano y de las peculiaridades de este niño. Las historias se derivan de la convivencia de Calvin con sus padres, con el colegio, con su niñera y con sus "juguetes". La aplastante lógica del niño, desarma en más de una ocasión al lector, dejándole un sabor de boca dificil de olvidar. Así, Calvin nos ofrece una reflexión peculiar, incluso con una cierta carga crítica, marcada por su "hiperactiva" imaginación.
La sencillez de la idea original de estos tebeos es a la vez la razón perfecta de su triunfo. Estas tiras cómicas han consiguido levantar barreras en el lector gracias a la manera con que éstas golpean la realidad. La mezcla de historias simples y graciosas ha atrapado a miles de adeptos en todo el mundo.
Desde 1985, las tiras de Calvin y Hobbes se han publicado en más de 2.400 periódicos de todo el mundo, llegando a ser una de las tiras más extendidas en Estados Unidos, sólo por detras de Peanuts (En España conocido como Charlie Brown y Snoopy), Garfield y Blondie. Además, dentro del mundo del cómic, los libros de recopilación de Calvin y Hobbes son unos superventas. Otro de sus "triunfos" se deriva de la negativa de su creador de crear merchandising de los protagonistas, así, tanto Calvin como Hobbes son uno de los elementos más pirateados del sector.
Watterson es un excelente dibujante en el plano gráfico, un artista con control del movimiento, la expresión facial y la física de sus personajes. Un tipo que ha cultivado un estilo sencillo pero perfecto. Además, es un escritor que sabe dotar de personalidad propia a sus personajes, convirtiéndoles en únicos y con una fuerte empatía, creibles y cercanos.
En 1996, Bill Watterson decidió dejar de publicar las tiras. Desde entonces, vive retirado y a pesar del anuncio de la pueblicación de una nueva producción de cómic, hasta la fecha no se ha publicado nada más del creador.
Personalmente, os recomiendo que hagáis con alguno de los libros de este genial cómic si queréis pasar un buen rato.
Curiosidades: en el sitio web oficial de la editorial (calvinyhobbes.com), cada día se puede ver una tira diferente.
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