| Escrito por Sara San Martín,
on 06-08-2007 09:31
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Publicado el : , viajes |
París es una ciudad llena de encanto y de momentos para recordar. La primera vez que visité esta ciudad aún estaba en el instituto y lo único que recuerdo con claridad es haber bailado La Macarena en la Plaza de la Concordia con toda mi promoción. Muchos años han pasado desde esta primera visita.
En la última, donde salí un sábado por la noche por el Barrio Latino, situado al lado de la Sorbonne en el Boulevard Saint Germain. Es una de las zonas de copas preferidas de los jóvenes “alternativos” y bohemios del momento aunque a pesar de la cantidad de bares que hay, lo cierto es que apenas pude disfrutar de ellos. Entre otras cosas porque una cerveza cuesta 10 € y una vez que llegas a uno de estos pubs o clubs te tienes que sentar en una mesa y pedir una consumición por persona, sin poder tener la posibilidad de compartir una consumición entre otra persona (en tal caso el camarero te "invita" a abandonar la mesa mientras instala a los siguientes clientes casi encima de ti).
Pero además de mi experiencia nocturna por París, también tengo otra anécdota curiosa que destacar de esta ciudad: la manera en la que cierran los parques. Resulta que mientras estás tranquilamente sentado y relajado en el parque del Palais de Luxembourg en una silla (que no un banco, a la española), cuando llegan las 18h y suena un sonido de silbato. Al principio me vino a la menta la imagen de las películas y casi grito ¡al ladrón!, pero no, los guardias no estaban para detener a ningún caco, ¡sino para echar a la gente del parque para cerrarlo! Uno de mis puntos favoritos de la ciudad es la Sagrada Capilla. Curiosamente, se encuentra situada en el patio de un territorio de la policía al lado de la Conciergerie y para entrar es obligatorio pasar por un control y un detector. Yo como buena turista-estudiante, llevaba un cuchillo en la mochila para poder partir la baguette y hacerme un buen bocadillo. Al pasar el control, la policía me preguntó que para que lo quería, y yo conteste sin dudar contesté: "Pa’ poder comer", y por fortuna no pasó nada más. Respecto a este rincón, que también es uno de los más turísticos, hay que citar una curiosidad. Un ángel corona lo alto del edificio, y se dicen en las guías turísticas que es visible desde toda la ciudad. No obstante, el último día que estuve allí no lo vi, por lo que aconsejo no creerte todo lo que se dice en estos libros turísticos. El famoso ángel, está situado al lado de la fachada y en ese momento sólo era visible después de cruzar el control de seguridad y entrar en el patio de entrada.
Algo muy típico e histórico de Paris son los puestos permanentes de libros situados a lo largo de las orillas del Sena, donde también se puede disfrutar observando a los parisinos pasear, hacer deporte, leer o tomar el sol. El ambiente que crea este paseo es realmente típico parisino y como tal, al visitar la ciudad uno no se lo debe perder. Además de resultar un paseo agradable, se pueden hacer algunas compras económicas de libros de ediciones antiguas de títulos que nunca pasarán de moda; por ejemplo, yo me compré "Cyrano de Bergerac" por 1,5 €.
Algo que me llamó la atención de la última vez que visité la ciudad fue comprobar que el "botellón" no es una costumbre exclusiva de España, sino que los jóvenes parisinos también se "alegran" la noche en parajes como los jardines de las inmediaciones de la Torre Eiffel. Esta imagen la contemplé cuando caminaba por la zona para subirme a la torre y ver un París iluminado desde las alturas. Aunque era el último viaje del ascensor y sólo pude subir con mi hermana al primer piso, mereció la pena.
Estas son sólo algunas de las anécdotas de mis vivencias en la capital francesa y que me hacen recordar a París con nostalgia. Sin duda es una gran ciudad que merece ser visitada y que yo, desde +qtrapo recomiendo. Animaos y… Bon voyage!
Cómo ir: El avión es sin duda la mejor opción. Vueling, Easyjet y Ryanair son alguans de las compañías low cost que vuelan allí. París cuantga con tres aeropuertos: Charles de Gaulle y Orly son los más céntrios pero también está Beauvais. Por otro lado, la ciudad está muy bien comunicada con varios puntos de España a través de autobuses y trenes.
Dónde quedarse: Los albergues juveniles son una buena opción. También existen hoteles baratos como Formule 1 donde 3 personas pueden pasar la noche por unos 40 €.
Transporte: Una vez allí, el metro es lo mejor para desplazarse por la ciudad. Existen ofertas de tickets de 10 viajes. Atención que el último metro termina sobre las 24h.
Lo que debes hacer allí: Visitar todos lso grandes monumentos, museos y grandes parques, pasear por lo barrios típicos y hacer un viaje por el río Sena en bateau (barco). Y, por supuesto, comprar una baguette parisiense.
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