|
La ciudad marcada por el mito Beatle
Al norte de Inglaterra se encuentra la que en su día fue la localidad portuaria más importante del país y que hoy es conocida por ser la ciudad natal de John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr. Hablar de Liverpool es sinónimo a hablar de The Beatles, y el ejemplo más claro es que nada más llegar a su aeropuerto (John Lennon Airport) ya se ven autobuses con carteles anunciando las rutas que la ciudad ofrece para conocer la historia de la banda.
Siempre había querido viajar a esta ciudad marcada por la música y a pesar de mis largos meses viviendo Inglaterra, no fue hasta el final de mi estancia cuando pude ir visitarla.Después de unas cuantas horas de viaje con sus interminables paradas, cambios de tren y esperas amenizadas a ritmo de algunos de los discos más famosos de The Beatles como "Sgt Pepper´s Lonely Heart Club Band" o "The Beatles", conocido como el disco blanco ("White Album"), por fin llegué a Liverpool. A dos pasos de la estación de tren se encuentra la oficina de turismo, cargada de folletos y azafatas dispuestas a contar qué se pude visitar en la ciudad. En todas sus explicaciones se repite un nombre: Beatles.
Orgullosos de sus músicos más internacionales, los ingleses han sabido crear un negocio de lo más rentable alrededor del mito, leyenda y glorificación de la banda de Liverpool. El ejemplo más claro es la superexplotada Mathew Street, calle donde además de numerosas tiendas, bares, estatuas y placas de homenaje a la banda, se encuentra The Cavern, el club donde The Beatles comenzaron a tocar desde 1957 hasta 1967.
Pero esta no es la única atracción turística que gira alrededor del grupo, el Magical Mystery Tour es un autobús que pasea por todos los rincones de la ciudad que fueron clave para el desarrollo artístico de los componentes de la banda. Entre los lugares de la ruta, se encuentra el viejo orfanato del Ejército de Salvación que sirvió de inspiración a Lennon para escribir Strawberry Fields Forever; las casas de nacimiento de los componentes de la banda; la calle Penny Lane, donde McCartney solía jugar de pequeño y cuyo nombre sirvió para titular a una de sus canciones; y el Albert Dock (los muelles de Liverpool), donde está albergado el museo de la historia de la banda.
Pero nada es comparable a The Cavern, lugar de culto para admiradores y curiosos. En este antiguo refugio antiaéreo de la Segunda Guera Mundial, The Beatles comenzaron a tocar por 5 libras pero gracias a su talento musical y al de su manager, Brian Epstein -apodado como "el quinto beatle"-, terminaron haciéndolo por 300 libras. Aunque "la caverna" que hoy en día se puede visitar no es la original (ésta fue derruida en 1973), sí es una réplica casi exacta.
La reconstrucción se llevó a cabo en 1984 en su misma ubicación y se utilizaron 15.000 de los ladrillos originales del edificio. Además de ser un rincón de obligada visita turística, este club sigue funcionando como local de conciertos donde bandas tributo a The Beatles, músicos ya consagrados y nuevas promesas que esperan contagiarse del espíritu que la banda dejó entre las paredes del local, siguen tocando.
Liverpool es una ciudad impregnado de nostalgia, admiración y respeto a una época y una banda que sigue muy viva en nuestra memoria colectiva. Cada día decenas de personas se acercan hasta allí para demostrar que esto continúa siendo así y que la buena música nunca muere. Por eso, visitar Liverpool sin tomarse una pinta en The Cavern es como venir a Madrid sin haberse ido de tapas por los alrededores de la Plaza Mayor: un pecado.
Una vez que se atraviesan las puertas del mítico club y se bajan sus escaleras, es muy difícil no sentirse impresionado por todo lo que el local representa: un pedazo de la historia popular más reciente. Además de disfrutar de buena música, cuando no hay conciertos los visitantes pueden curiosear a sus anchas por el local e incluso subirse al escenario en el que hace unas cuantas décadas debutaron los cuatro genios de Liverpool. Hacerse una foto sujetando el micro mirando a un público imaginario es el mejor recuerdo para todo fan que se precie y visitar The Cavern es la mejor manera de seguir alimentado la leyenda.
|