|
Tres calles, tres mundos, tres géneros musicales
Broadway, Beale y Bourbon o lo que viene siendo Nashville, Memphis y Nueva Orleáns, en el sur de los EEUU son la cuna de la música americana, un viaje a las entrañas de sus ciudades nos muestra sus secretos, su historia y la leyenda de cada uno de los géneros musicales que acoge. Bienvenidos a la cuna del folk, del blues, del rock y del jazz, donde todo empezó y nunca se acaba.
El nacimiento de la música americana se asienta en la cuenca del río Mississippi, desde los campos de algodón, que entre esclavos dio lugar a la aparición del blues y el soul, al delta del río donde el asentamiento francés de Nueva Orleáns propició la aparición del refinado jazz. Alejándonos del Mississippi hacía el caudaloso río Cumberland nos encontramos con Nashville, padre del folk y el country y lugar de peregrinación musical para todo el que fue o quiso ser algo en esto de la música.
Nashville, en el estado de Tennessee, con un censo cercano a los seiscientos mil habitantes, es nuestra primera parada. Según entras en la ciudad, conocida en el país como la Music City, sientes que la música forma parte de la cultura de este peculiar lugar sureño. A pesar de ser la capital del estado, Nashville se presenta como una ciudad abarcable a pie y con una estructura bien diferente a la de las ciudades europeas. Broadway Avenue, en el distrito financiero es la arteria principal de esta ciudad de vaqueros y rascacielos y la calle con mayor número de bares e iglesias del sur de los EEUU.
La entrada a todos los locales es gratuita y las bandas que actúan en cualquier rincón, lo hacen en pases de cuatro horas y únicamente a cuenta de las propinas de los parroquianos, que cada cinco temas se encuentran con un sombrero que llenar de billetes. En Broadway se escuchan versiones de Johnny Cash, Willy Nelson, Kriss Kristofferson o Chet Atkins, todos ellos veneradas estrellas country, que en algún momento de su vida dejaron todo y vinieron a la Music City de América.
Para llenarte de la historia de esta ciudad vale uno de sus cientos de bares o una buena conversación con cualquiera de los afables habitantes de Nashville. Para quien quiera ir más allá debe visitar el Country Music Hall of Fame and Museum. Por unos 20€ de entrada, el tour incluye una visita al mítico Estudio B, donde Elvis Presley grabó el 75% de las canciones de su carrera sobre un viejo piano que aún se conserva intacto. El barrio de los estudios de grabación contiene parte de la historia musical de este país.
De vuelta al museo, abarcable en dos horas de visita, te encuentras un paseo desde los inicios del género hasta los días de hoy, pasando por trajes, instrumentos, videos, canciones, coches de épocas, fotografías y una exposición permanente sobre el fallecido Ray Charles, que incluye cartas, manuscritos, conciertos, su colección de gafas o incluso ediciones especiales en braille de "Reader Digest" o el "Playboy".
La cuna vendida del blues
A unos 350km oeste de Broadway Avenue por la carretera 40West llegas a Beale Street en Memphis, la cuna del Blues y emplazamiento del motel donde el Doctor Martin Luther King fue asesinado el 4 de abril de 1968, hoy en día ese edificio acoge el Museo de la Lucha por los Derechos Civiles.
Beale Street, famosa mundialmente para los amantes del blues y ensalzada por Richard Pearce en el documental The Road to Memphis, es un claro ejemplo de la comercialización por parte de los blancos de un producto de raíces negras. Hoy en día el ambiente de sus treinta locales queda reducido a las noches de los viernes y los sábados, con un cierre que varía según el bar entre la una y las dos de la madrugada. Los fines de semana la calle se corta al tráfico, los callejones y parques se llenan de músicos, los locales de ruido y transito, tanto de turistas como de lugareños y sólo se oye blues.
Memphis, famosa por distintas razones es también un importante punto en la lucha por los derechos civiles, no en balde desde este lugar se produjo la primera emisión de un programa de radio realizado por y para negros, cuna de primeros sellos discográficos donde gentes de ambos colores trabajaron al margen de los prejuicios de la época. Lucha que queda magníficamente expuesta en el Rock and Soul Museum, donde se muestra el vital papel de la música en esa conquista de la libertad y la igualdad.
El Nueva Orleáns español
Cumplida la experiencia de habitar Memphis por unos días toca coger la autopista 10South. Unos 600km después nos encontramos con Nueva Orleáns. La ciudad fue fundada como colonia francesa en 1699, habitándola con prostitutas, ladrones y vagabundos franceses. La colonia pasó a ser de dominio español por un pacto secreto del tratado de Fontainebleu en 1762, y se mantuvo durante cuarenta y un años bajo los gobiernos de Don Antonio de Ulloa y el irlandés al servicio de Castilla, General O´Reilly. Cuando España devolvió el control de Nueva Orleáns con cierta influencia arquitectónica, los franceses la mantuvieron hasta mediados de siglo XIX, dejando al marcharse un más que notable afrancesamiento tanto en la población, sus hábitos como en la forma y esencia de la ciudad.
En el barrio francés, encontramos Bourbon Street, la esencia musical y espiritual de esta ciudad. Allí la música de los bares retumba en las hermosas casas mezclando sonidos y armonías con el bullicio de la gente que atesta la calle sin importar el día de la semana o la hora de la madrugada. Los antiguos burdeles, hoy transformados en stripclubs, se alternan con restaurantes y locales de jazz y blues. No es difícil encontrar músicos callejeros, ni turistas de los más remotos confines del mundo.
Hacia el final de la calle se encuentran uno de los emblemas musicales de la ciudad, La Maison Bourbon mantiene una veterana plantilla de músicos que se dedican a la preservación del jazz con míticas actuaciones que congregan a decenas de personas en la puerta del diminuto local.
Estas tres calles, Broadway, Beale y Bourbon, han cambiado, han perdido algo de la pureza y el alo de sus mejores días, pero siguen representando la esencia de la música americana, de la forma de ser sureña y su transmisión musical. Son testigos en la lucha por la igualdad entre blancos y negros, del nacimiento del rock y del auge y consagración del country. Son las raíces de la evolución de la música del siglo XX y estar allí, pasearse por esas ciudades es ser participe de su inabarcable leyenda.
El sur por la igualdad: la gran guerra americana
El movimiento por la conquista de los Derechos Civiles tiene en el Sur de los Estados Unidos un escenario muy especial. Tras décadas de segregacionismo y vejaciones, la aparición del Doctor King y su movimiento pacifista inició en estas tierras un pulso al odio y al Ku Klux Klan. Pero todo este movimiento surge de la acción personal de Rosa Lee Park, cuando aquel primero de diciembre de 1955 se negó a levantarse de su asiento en un autobús de Montgomery (Alabama) para ceder el sitio a un blanco. Aquel gesto levantó a todos los afroamericanos en una lucha sin armas, primero boicot al transporte y tras años, la rebelión desembocó primero en la sentencia de la Corte Suprema que en 1956 declaró inconstitucional la segregación en los autobuses, y luego en 1964 en la abolición formal de la discriminación racial.
Más información: www.civilrightsmuseum.org
|
Escrito por Invitado el 2007-11-17 17:04:20 BRUTAL | Escrito por Invitado el 2007-11-20 23:49:02 q envidia de viaje!!! |
Powered by AkoComment 2.0! |